Página/12 | Opinión
Por Carlos Heller
El lunes pasado, los mercados financieros y bursátiles evidenciaron fuertes tensiones. Y si bien en la semana los índices se recuperaron, quedó en claro una vez más la fuente de inestabilidad y volatilidad que genera el entorno global desregulado. Hay dos motivos que explican lo sucedido.